Tips útiles para automatizar el área coagulación en el laboratorio

Bqca. María Gabriela Alegre
Product Team


Recientemente, el aumento del volumen de pruebas de coagulación y la reducción de disponibilidad de tiempo y personal para realizarlas en los laboratorios, han generado y/o aumentado el interés en analizadores de coagulación automáticos. El primer instrumento de coagulación, en los 70´s, el Fibrometer® (Becton Dickinson®), utilizaba un electrodo móvil para detectar el coágulo. Esto trajo un cierto grado de normalización para la lectura del punto final de coagulación, pero era engorroso. La siguiente fase en la instrumentación en esta área fue la semiautomatización. Estos equipos realizan la lectura de la formación del coágulo, informan los resultados en diferentes unidades, permiten la incubación de reactivos y muestras, pero el pipeteo y la manipulación de las cubetas de reacción continúa siendo manual, dependientes de un operador. La siguiente generación de instrumentos brinda la posibilidad de automatizar diferentes procesos como la toma de muestras a partir de tubos primarios, repeticiones y diluciones automáticas, calibraciones, entre otras. Los coagulómetros totalmente automatizados han permitido incorporar un gran número de beneficios:

• Mayor eficiencia, ya que permite procesar un gran volumen de muestras.

• Utilización de menor volumen de muestras y de reactivos.

• Disminución del error humano, lo cual se traduce como una reducción de la imprecisión.

• Incorporación del área de hemostasia en el flujo de trabajo del laboratorio a través de la interfase con el LIS.

• Expansión de las prestaciones del área.

• Optimización de los recursos del laboratorio.

• Estandarización de procesos que involucran tanto test especiales como de rutina

La selección de un Coagulómetro Automático tiene un aspecto primario a considerar: ¿cuál es el principio de lectura que el instrumento utiliza para la medición de la formación del coágulo?

Al respecto, los métodos coagulométricos se dividen en:

a- Método mecánico (electromagnético): se miden las variaciones de amplitud de la oscilación de una bolilla en la cubeta mediante sensores electromagnéticos durante la formación del coagulo. Mientras vaya aumentando la formación de la malla de fibrina, menor será la oscilación de la bolilla hasta un punto de detención. (Figura-1)mmmmmm

b- Método foto-óptico: basada en que la formación del coágulo modifica la densidad óptica del plasma. A medida que se forma el coagulo se produce un cambio en las características ópticas respecto a la lectura inicial del plasma o de los reactivos. La lectura puede ser óptica o nefelométrica.

Óptica

Se hace incidir un haz de luz a través de la cubeta de reacción, y un detector mide cambios de DO recibidos durante un período de tiempo definido para cada test.

El nivel de luz dispersada es del 0% cuando el reactivo se ha añadido, pero la reacción de coagulación no se ha iniciado, y se convertirá en 100% cuando la reacción de coagulación se haya detenido. tttttt

Sobre la base de la curva de la coagulación, el tiempo de coagulación se determina como el tiempo requerido cuando el nivel de dispersión alcanza el porcentaje de intensidad predeterminada para cada prueba. (Figura-2)

Nefelométrica

Se hace incidir un haz de luz monocromática (rayo láser) a través de la cubeta de reacción.

Cuando el haz de luz se enfrenta a las fibras de fibrina se difunde en ángulos de dispersión frontal (180°) y lateral (90°),un detector recibe esta luz. Se detiene el cronómetro cuando la luz dispersada llega a un nivel específico determinado. Se utiliza una centrifugación del rotor de cubetas de reacción que gira a una velocidad de 1200 rpm. De esta manera la detección de la luz dispersada se realiza unas 1000 veces antes de que se forme el coágulo.

¿Cuál es el mejor método? ¿Mecánico u foto-óptico?

No hay consenso sobre cual método posee más o menos beneficios. Como ventaja de los métodos ópticos puede destacarse la posibilidad de seguir la cinética de formación de la malla de fibrina. Y en estudios recientes se ha evidenciado que ambos métodos presentan buena correlación aun con muestras lipémicas o con hemólisis.

Hay que aclarar que existen errores en la detección del coágulo con ambos tipos de métodos, dependiendo de la naturaleza intrínseca de cada muestra. Y que es la automatización del procedimiento en general la que mejora el desempeño de las pruebas.

Algunos tips para tener en cuenta

1. Flujo de muestras: si el servicio recibe muestras y emite resultado 24hs/día, es aconsejable elegir un instrumento con capacidad de análisis de acceso randómico, que permita procesar diferentes pruebas al mismo tiempo.

2. Emergencias: el ingreso de una muestra urgente siempre es necesario. Es importante que el instrumento de prioridad a las muestras urgentes, sin necesidad de racks específicos ni posiciones predefinidas.

3. Volumen de trabajo: la cantidad de pacientes con pedidos de determinaciones de hemostasia varía. Un número mayor a 20 tubos de coagulación al día podría orientar hacia la necesidad de automatizar el proceso.

4. Menú de determinaciones (rutina y/o especialidad): las determinaciones de rutina se realizan por métodos coagulométricos pero las pruebas de especialidad suman la necesidad de lecturas colorimétricas y turbidimétricas. Los coagulómetros semiautomáticos, en general, realizan solo pruebas coagulométricas. La mayoría de los automáticos pueden realizar además tests cromogénicos e inmunológicos.

5. Tratamiento de las muestras: es relevante conocer si el equipo toma muestra del tubo primario o si es necesario transvasar a copas, la cantidad de posiciones simultáneas y si permite carga continua. También se debe tener en cuenta el volumen mínimo de muestra requerido para realizar cada ensayo, sobre todo si se trabaja con pediátricos.

6. Tratamiento de los reactivos: conocer el volumen muerto de los reactivos y si el instrumento acepta adaptadores para colocar volúmenes menores. Otro aspecto que suma velocidad en el proceso es la posibilidad de carga continua de reactivos. Idealmente debe disponer de una cantidad mínima de posiciones para reactivos en la bandeja que permita al menos 5 pruebas diferentes al mismo tiempo.

7. Sistema abierto o cerrado: los equipos cerrados solo permiten ensayos predefinidos. En cambio los sistemas abiertos permiten al usuario adaptar otras técnicas.

8. Procesamiento de tests: para servicios con más de 100 tubos de coagulación por día, la velocidad puede ser de mayor importancia. La misma dependerá de múltiples variables, como cantidad de reactivos utilizados en la determinación, cantidad de cubetas de reacción “on board”, número de muestras que pueda almacenar, ciclos de lavado, etc.

9. Curvas de calibración: en el caso de test que requieren calibración, se debe conocer si el instrumento puede realizar estas curvas de forma automática, manual o ambas, si pueden almacenarse y si pueden visualizarse.

10. Control de calidad: algunos instrumentos permiten almacenar y organizar los datos de control de calidad interno, mientras que en otros es necesario un software externo específico para realizar el control de calidad.

11. Conexión a LIS: es importante conocer el protocolo de comunicación del analizador. La posibilidad de interfacearlo a un LIS aumenta la eficiencia del servicio ya que evita la carga
manual de datos, optimizando tiempos y disminuyendo fuentes de error.

12. Cantidad de consumibles y accesorios: la cantidad, variedad y forma de uso de consumibles y accesorios requeridos para el normal desempeño del instrumento impactará en el costo de la determinación.

13. Visión de futuro (perspectivas): probablemente el servicio comience resolviendo solo pruebas de rutina pero luego, con la incorporación de mayor tecnología, podrá sumar determinaciones de especialidad como factores, Dímero D, ATIII, entre otras, que expandirán las prestaciones del área.

14. Infraestructura: un instrumento compacto, sobremesada, con impresora térmica incorporada que reduzca la cantidad de periféricos (impresora externa) será el más adecuado para optimizar espacios.

15. Soporte técnico y bioquímico garantizado: el soporte técnico y científico del instrumento, su disponibilidad y costo, es un aspecto que también deberá tomarse
en consideración.

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