Eritrosedimentación autormatizada: perspectivas

Rodrigo D´Andrea
rodrigo.dandrea@wiener-lab.com
Centro de Investigación y Biotecnología – Wiener Laboratorios SAIC, Rosario – Argentina


La velocidad de sedimentación globular (habitualmente referida como VSG) o eritrosedimentación es una prueba de rutina en todo laboratorio bioquímico. Consiste en medir la velocidad con la que sedimentan los glóbulos rojos o eritrocitos de la sangre, provenientes de una muestra de plasma sanguíneo, en un periodo determinado de tiempo, habitualmente una hora. El principio físico de esta prueba se basa en la Ley de Stokes, considerando los hematíes como esferas suspendidas en un medio infinito.
Existen diferentes factores que afectan la VSG. Entre los factores físicos se destacan la morfología eritrocitaria y el volumen corpuscular medio, observándose que a mayor tamaño de los glóbulos rojos, mayor velocidad de sedimentación. Entre los factores no dependientes de la muestra y que afectan el resultado se encuentran, la temperatura, la hemólisis, el tiempo transcurrido desde la extracción y la limpieza del material. Esto pone de manifiesto la importancia de la perfecta estandarización del método.
En la actualidad no existe ningún método de referencia para la determinación de VSG, aunque el ICSH (International Council for Standardization in Haematology) recomienda el de Westergreen como el más aconsejable para la práctica clínica.
La VSG es una prueba analítica análoga a las conocidas como reactante de fase aguda, como lo es la proteína C reactiva o PCR. Esto significa que es un marcador inespecífico, no relacionado con ninguna enfermedad en concreto, cuya elevación puede implicar procesos inflamatorios, infecciosos o neoplásicos. Por otra parte, sus valores son ampliamente variables por causa de factores múltiples, por lo que su interpretación debe realizarse en el contexto de la clínica y del resto de pruebas analíticas. Sin embargo, valores superiores al normal pueden alertar al médico sobre una situación que conviene investigar.
La VSG se utiliza como dato de rutina en el despistaje inicial de enfermedades, como seguimiento de múltiples enfermedades crónicas, y excepcionalmente como criterio de diagnóstico.
La eritrosedimentación es una prueba altamente inespecífica, que ha perdido vigencia paulatinamente frente a la medición de otros analitos como los reactantes de fase aguda, en particular la proteína C reactiva, para el diagnóstico y manejo de las enfermedades infecciosas e inflamatorias, incluidas las de origen reumatológico y las enfermedades cardiovasculares, y los marcadores tumorales en las enfermedades malignas.


Técnica manual de Westergreen. Adaptada de: www.dvs.com.ar/eritro.html

Nueva era
Las nuevas tecnologías aplicadas al campo del diagnóstico clínico han realizado diversas mejoras a esta técnica. La utilización de equipos automatizados ha mejorado notablemente esta determinación. La posibilidad de ahorrar tiempo utilizando algoritmos matemáticos que permiten predecir caídas, la determinación simultanea de varias muestras o la estandarización de múltiples factores que afectan la determinación, como la temperatura, el tiempo o la limpieza del material de vidrio, posibilitan la estandarización de la técnica y aumenta el potencial de la misma para ser utilizada como un método de despistaje más certero. Además se utilizan tubos al vacío, calibrados, lo que mejora la manipulación de muestra al hacerla más segura para el operador. Otra posibilidad es la de generar reportes estadísticos con información como la desviación estándar, coeficiente de variación (CV%), media, resultado más alto y más bajo.
Otra de las ventajas que ofrecen los equipos automatizados, es la menor utilización de muestra, el uso de un software de análisis y respaldo, que permite realizar un seguimiento de los pacientes, y la posibilidad de comparar los resultados de la técnica con la historia clínica de cada paciente. Esto permite asociar la determinación con diferentes patologías y hacer un historial de la técnica para mejorar su valor predictivo. La utilización de equipos POC al pie de la cama del paciente también es una mejora importante a la hora de realizar diagnósticos rápidos.
Actualmente algunos equipos permiten una comunicación activa con la web y el almacenamiento de datos en forma remota para su análisis posterior. Esto permite descubrir nuevos horizontes para esta técnica.
Durante los últimos años, si bien la eritrosedimentación como prueba de rutina se sigue aplicando, su utilidad clínica ha ido decayendo. Actualmente con las nuevas tecnologías quizás se está viendo una reconversión de la técnica para que pueda ser considerada como una prueba de diagnóstico más robusta. La acumulación de datos relevantes, y la velocidad y automatización de la misma serán el juez final para determinar si resurge la técnica o es cada vez más relegada dentro del diagnóstico clínico.

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