Vigilancia de la gripe

Con la llegada de la época invernal también se presentan muchos virus y bacterias que provocan infinidad de enfermedades, que hacen que el invierno no resulte tan placentero; entre las enfermedades más comunes de la estación se encuentra la gripe.
La gripe está provocada por un virus que se transmite fácilmente de persona a persona, la mayoría de las veces a través de gotículas y aerosoles expulsados al toser o estornudar. La gripe puede representar un grave riesgo para la salud de los niños pequeños, los ancianos y las personas que padecen determinadas afecciones, y provocar otras complicaciones tales como la neumonía, e incluso la muerte.
La gripe causa brotes e infecciones en todo el mundo. Durante la epidemia “estacional” habitual, hasta el 15% de la población puede verse afectada, lo que provoca hasta 500.000 defunciones cada año. En las zonas tropicales, los brotes de gripe se producen durante todo el año.
La medida principal y más eficaz para prevenir la gripe es la vacunación anual. Cada año se producen más de 250 millones de dosis de vacuna antigripal para ayudar a proteger a la población mundial contra las infecciones gripales. Las vacunas contra la gripe se han utilizado durante más de 60 años, y han demostrado ser seguras y eficaces en la prevención de los brotes de gripe, tanto leves como graves. Se estima que cada año las vacunas antigripales pueden reducir el riesgo de enfermedad grave o fallecimiento en las personas mayores, y reducir la incidencia de la enfermedad hasta en un 90% en los adultos sanos.

Fuente: OMS


Imagen adaptada de: http://xuquersalut.blogspot.com

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