Salud mental

Situaciones como las que generan una pandemia puede resultar estresante para algunas personas. El temor y la ansiedad con respecto a una enfermedad pueden ser agobiantes y generar emociones fuertes tanto en adultos como en niños.

El estrés durante el brote de una enfermedad infecciosa como el Coronavirus (COVID-19) puede incluir reacciones como:
• Temor y preocupación por su salud y la salud de sus seres queridos.
• Cambios en los patrones de sueño o alimentación.
• Dificultades para dormir o concentrarse.
• Agravamiento de problemas de salud crónicos y de salud mental.
• Mayor consumo de alcohol, tabaco o drogas.

El estrés es una reacción psicológica y física normal a las exigencias de la vida. Todos reaccionan de manera diferente ante situaciones difíciles, y es normal sentirse estresado y preocupado durante una crisis. Pero los desafíos diarios múltiples, como los efectos de la pandemia de COVID-19, pueden afectar más allá de la capacidad de afrontamiento. El distanciamiento social hace que todo sea aún más complejo.

Las medidas de autocuidado son buenas para la salud física y mental, y pueden ayudar a tomar control, evitando que afecten la salud mental, para ello los expertos recomiendan:
• Dormir lo suficiente (entre 7 y 8 horas diarias).
• Realizar regularmente actividad física.
• Comer de manera saludable.
• Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
• Limitar el tiempo frente a las pantallas.
• Establecer una rutina.
• Mantenerse ocupado.
• Conectarse con otras personas.

Fuente: CDC y https://www.mayoclinic.org/