Pruebas diagnósticas

La OMS actualizó la Lista de pruebas diagnósticas esenciales y solicita a los países a priorizar las inversiones en este tipo de pruebas.
Desde 2018 la OMS publica una Lista anual de pruebas diagnósticas esenciales en la que figuran las pruebas de diagnóstico in vitro recomendadas que deberían estar disponibles en los puntos de atención y en los laboratorios de todos los países, para aumentar los diagnósticos oportunos que salvan vidas.
Esta lista es una guía basada en la evidencia que analiza la prevalencia de la enfermedad a nivel mundial y, para cada afección, recomienda la prueba adecuada. De esta forma no solo se pretende mejorar la capacidad del sistema de salud para proporcionar diagnósticos precisos, sino también ahorrar valiosos recursos sanitarios que de otro modo se desperdiciarían en tratamientos inadecuados o largas estancias hospitalarias.
En la última edición, publicada en enero de 2021, se incluyeron las pruebas de diagnóstico para detección de COVID-19 recomendadas por la OMS (prueba de PCR y prueba de antígenos). Además, se amplió el conjunto de pruebas para enfermedades infecciosas y prevenibles mediante vacunación y enfermedades no transmisibles (como el cáncer y la diabetes) y se introdujo una sección sobre endocrinología, la cual es importante para la salud reproductiva y de la mujer.
Con el advenimiento de la pandemia de COVID-19, se puso de manifiesto y acentuó la importancia del uso de pruebas diagnósticas precisas y de calidad como el primer paso para la elaboración y aplicación de estrategias de tratamiento, control y, en muchos casos, prevención de enfermedades y brotes.
Además de las pruebas destinadas a ser utilizadas en laboratorios, en la Lista de pruebas diagnósticas esenciales se recomiendan numerosos test que deberían estar disponibles en la atención primaria o a nivel comunitario. Esto es especialmente importante para las zonas rurales de los países de ingresos bajos y medios, donde pueden faltar instalaciones y equipos médicos y el personal sanitario suele verse obligado a tomar decisiones terapéuticas basándose únicamente en los síntomas del paciente.
Las recomendaciones que figuran en dicha Lista tienen en cuenta la idoneidad de las pruebas para los distintos países. El proceso de confección de la misma está supervisado por el Grupo de Expertos de Asesoramiento Estratégico sobre Pruebas Diagnósticas In Vitro (SAGE-IVD), un grupo de especialistas de todo el mundo con una larga experiencia en el campo de las pruebas diagnósticas in vitro y su implantación, uso, regulación y evaluación. Estos expertos evalúan los datos sobre la utilidad, el impacto y la precisión de cada prueba considerada para decidir cuál debe recomendarse.
Fuente: OMS